
La ciberseguridad ha incrementado su relevancia en la sociedad actual y ha causado interés de los tomadores de decisión, proponiendo regulaciones que instalan a la materia dentro de las prioridades de la política pública. En un contexto de rápido avance de la digitalización, con ataques cibernéticos sofisticado, el impacto de la inteligencia artificial y la computación cuántica, el panorama de la seguridad digital enfrenta importantes desafíos.
Desafíos presentes y futuros
Actualmente, las amenazas cibernéticas son más sofisticadas que nunca. El ransomware, el phishing y los ataques a infraestructuras críticas representan riesgos importantes para individuos y empresas. A medida que los cibercriminales adoptan tecnologías emergentes, los métodos de ataque evolucionan, generando desafíos como la seguridad en dispositivos Internet of Things (IoT) y el robo de identidad mediante deepfakes.
A nivel regional, Chile se encontraría en el cuarto puesto en cantidad de ataques cibernéticos tras Brasil, México y Argentina, con un aumento de un 30% en los ataques durante el primer semestre de 2024, y un 70% de las PYMES carecerían de protección, de acuerdo con la Asociación de Empresas Chilenas de Tecnología, Chiletec.
Algunos de los ataques de mayor conocimiento público en 2024 incluyeron el fraude que afectó a Banco Estado con un robo de 6.100 millones de pesos. En 2025, instituciones públicas como el Gobierno Regional de la Araucaníatambién han sido afectadas por este tipo de ataques. Fenómenos recientes como los apagones masivos pueden aumentar la vulnerabilidad de los sistemas de seguridad.
Elementos normativos en ciberseguridad
Los reguladores han hecho esfuerzos para adaptar las normas a este nuevo contexto. A nivel internacional, el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la Unión Europea (UE) ha establecido el principal estándar para la ciberseguridad a nivel global.
El desafío radica en la actualización constante de estas normativas frente a amenazas en evolución. La colaboración internacional y el desarrollo de marcos legales que aborden la protección de datos y la respuesta a ciberataques serán esenciales en los próximos años. De acuerdo con Fahey (2024), la cooperación transatlántica entre la UE y EE. UU., país que aún carece de una regulación federal comprensiva, será fundamental para definir el futuro de la regulación en ciberseguridad, ante el liderazgo de estos dos bloques en la materia y la naturaleza transfronteriza de este tema.
Ciberseguridad, Inteligencia Artificial (IA) y Computación Cuántica
La IA tiene dos caras en materia de ciberseguridad. Una de ellas permite detectar y mitigar ataques mediante sistemas automatizados de análisis de riesgo. Su otra cara es la de los ciberdelincuentes quienes pueden utilizarla para desarrollar ataques más sofisticados. McKinsey and Companyha argumentado que la IA es la principal amenaza y defensa en ciberseguridad, redefiniendo el panorama de ciberseguridad y presentando oportunidades y desafíos al mismo tiempo.
La computación cuántica presenta una realidad similar a la descrita en la IA. Los algoritmos cuánticos podrían romper los sistemas de cifrado actuales, obligando a desarrollar nuevas estrategias de protección, como la criptografía poscuántica. De acuerdo con el World Economic Forum, empresas como Apple y Google ya se encuentran desarrollando protocolos de ciberseguridad “post-cuánticos” para sus comunicaciones internas, buscando prevenir eventuales ataques cuánticos. El organismo considera que el impacto de esta tecnología puede ser tal que se ha propuesto un marco para una transición ordenada para una economía segura en un contexto cuántico, aprovechando las oportunidades y previniendo potenciales riesgos.
En el futuro, los sistemas de cifrado actuales podrían volverse obsoletos, lo que obligará a desarrollar nuevos protocolos de seguridad. Además, la IA generativa podría facilitar la creación de ataques automatizados, aumentando la necesidad de defensas más inteligentes y adaptables.
¿Qué se viene?
La ciberseguridad se encuentra en una evolución constante, en un contexto de nuevas amenazas y tecnologías emergentes. La regulación y la adaptación al impacto de la computación cuántica definirán el futuro de la seguridad digital. En este escenario, la cooperación entre gobiernos, empresas y expertos será clave para fortalecer la protección de los datos en un mundo cada vez más interconectado. Es necesario que todos los actores avancen con rapidez en la materia. De acuerdo con el Centro Nacional de Ciberseguridad de Reino Unido,las organizaciones deben tomarse el desafío de la computación cuántica en serio, y a más tardar en 2035, contar con sistemas encriptados más fuertes de acuerdo con los desafíos.
Autor: Felipe Cortés.

